Homenaje a la mujer cubana
Por Claudia Marquez Linares
claudiadecuba2002@yahoo.com
“Tira la gorra, los cordones y el zamblán y montate en esa guagua”, le dijo un superior del ejército cubano a Víctor de 18 anos.
Cuando Martha se entero de que a su hijo Víctor lo habían llevado para Angola se echo a llorar. La Unidad de Tanques Independientes Plaza de la Revolución, la numero 2547, se disponía a salir para una maniobra en Camagüey. Pero la realidad fue muy distinta. Víctor un joven holguinero de 18 anos perteneciente a esta Compañía sintió con regocijo su imprevista llegada a Angola. Llevaba casi tres anos en el Servicio Militar Obligatorio y aunque no le habían dicho la verdad ya estaba pisando Luanda y terminaría conociendo las orillas del Río Cunene, ciudades como Yamba y Kublai, entre otras intrincadas zonas del continente africano. Al fin y al cabo era una experiencia fascinante para cualquier joven amante de la aventura.
Esto no es más que un ejemplo de las tantas atrocidades que ha hecho la “revolución” cubana con el pueblo de la Isla y sobre todo con la mujer cubana. Víctor regreso con vida de Angola pero miles de madres cubanas no vieron regresar a sus hijos jamás y otros mostraban a través de la mutilación de su cuerpo lo siniestra que había sido la experiencia de la guerra. Víctor recuerda la muerte de unos veinte compañeros tan jóvenes como él. Nunca olvidará la despedida con su madre y su constante temor en que a él le ocurriera algo malo.
Ninguna madre cubana en 1959 hubiese imaginado el futuro que le depararía la llegada de los rebeldes aquel primero de enero. La Revolución le arrebató los hijos a la mujer cubana. La lejanía de los hijos para hacer labores agrícolas, la alfabetización a toda costa, la militarización de la sociedad acabó con los cimientos básicos de la familia tradicional cubana como la virginidad hasta el matrimonio, los principios religiosos, etc; los cuales fueron barridos por los nuevos bríos de igualdad y “liberalización” de la mujer cubana.
La tan llevada y traída reivindicación de la mujer cubana como los hechos demuestran no resultó más que un mito. Ahí están los testimonios de prisioneras políticas cubanas apresadas por tener la valentía de oponerse a Fidel Castro. Martha Fraide, Maria Elena Cruz Varela, Martha Beatriz Roque Cabello y tantas otras cuyas heridas emocionales y psicológicas no han cerrado con el decursar de los años.
Por estos días en que la Isla cautiva se empecina en “homenajear” a la mujer cubana la fecha resulta propicia para homenajear a todas esas mujeres que han sido el mejor ejemplo de valentía y sacrificio en medio de tantas penurias y limitaciones espirituales de todo tipo. Sirva este homenaje para todas ellas.
0 comentarios